PROINERTIAL es un concepto de entrenamiento inercial basado en movimientos libres ejecutados de manera individualizada con distintas intensidades, en los que se desarrolla una continua resistencia durante todas las fases del ejercicio.

El trabajo que se realiza en la fase excéntrica del movimiento permite mejorar la condición física, aumentar la fuerza, resistencia y potencia muscular, así como ayudar en la prevención y recuperación de lesiones.

La principal característica radica en la resistencia inercial. En lugar de utilizar sobrecargas basadas en la gravedad (peso) utilizamos la inercia (resistencia al cambio de estado de movimiento). Al aplicar una velocidad ejercida en la fase concéntrica, ofrecemos resistencia en la fase excéntrica del ejercicio.

El trabajo desarrollado durante todas las fases del ejercicio está cuantificado y se muestra en tiempo real, proporcionando así un feedback inmediato y pudiéndose analizar de manera rápida y sencilla. El programa específico de entrenamiento ChronoJump resulta una gran herramienta para los profesionales del sector. La medición de los datos es básica y vital para el correcto desarrollo del entrenamiento inercial.

Como variantes de cargas inerciales (comúnmente denominadas isoinerciales), ofrecemos: discos inerciales y poleas cónicas. A partir de la variabilidad de estos elementos y los contrapesos de las masas, variamos de manera rápida y sencilla la resistencia en el entrenamiento funcional, y así su gran variedad de aplicaciones y sus posibles progresiones.

Se basa en un volante de inercia cuyo eje está fijado a una estructura de soporte (disco inercial). Uno de los extremos de una cuerda de transmisión se enrolla alrededor de dicho eje o bien alrededor de una estructura cónica, mientras que el otro se fija a distintas piezas para ejercer la tracción.

Al tirar de la cuerda durante la acción concéntrica y, al finalizar la acción, la masa inercial sigue girando. Provoca que la cuerda siga enrollándose y el practicante debe ejercer una resistencia para desacelerar la masa inercial y frenarla. El desplazamiento angular de la acción excéntrica es menor y provoca que la sobrecarga excéntrica sea superior a la concéntrica.

DISPOSITIVOS PROINERTIAL 

Proinertial puede practicarse por todos aquellos que desean mejorar su salud y también es practicado por deportistas de élite para mejorar sus registros y su rendimiento físico durante toda la temporada.

Los objetivos son amplios:

-Área deportiva y fitness: desarrollo de las capacidades y habilidades humanas: resistencia cardiovascular y respiratoria, resistencia muscular, fuerza, flexibilidad, potencia, velocidad, agilidad, coordinación, equilibrio y precisión. Ante distintos escenarios y combinaciones de movimientos variados, logramos una adaptación para prepararnos en cualquier disciplina deportiva.

– Área salud y rehabilitación: prevención de lesiones, desarrollo de la musculación, recuperación y readaptación de lesiones. La variedad de resistencias y ejercicios que podemos ejecutar, nos proporciona un alto grado de adaptabilidad a la evolución de la lesión del paciente.

Las versiones actualizadas de Proinertial permiten obtener una elevada sobrecarga en la fase excéntrica del movimiento mientras se obtiene un feedback directo en tiempo real del trabajo realizado. Difícilmente se puede obtener de manera segura una sobrecarga en la fase excéntrica mediante el entrenamiento tradicional de pesas o musculación con carga.

Desde finales de los años ochenta, durante la larga duración de los viajes espaciales, la atrofia muscular de los astronautas y por tanto la reducción de la densidad ósea, planteó un problema, dado que el entorno de gravedad cero no permitía el clásico acondicionamiento muscular.

Eso conllevó a estudios e investigaciones sobre el desarrollo de un método que no dependiese de la gravedad (peso) y que pudiera aprovechar la masa como inercia. El resultado fue un sistema para el entrenamiento que ofrece la resistencia mediante un cinturón y un volante de inercia que, impulsado por una correa, genera resistencia al movimiento independientemente de la fuerza de la gravedad.

Esto dio lugar a la definición de movimiento o mecanismo isoinercial*. El término deriva de las palabras iso (misma) y de inercia (resistencia al movimiento), que describe el concepto de ofrecer la misma inercia tanto en la fase concéntrica como en la fase excéntrica.

*Aunque comúnmente en el sector se habla de resistencia isoinercial, creemos que es más prudente y correcto hablar de resistencia inercial.

En los dispositivos inerciales la sobrecarga excéntrica permite que ocurra un mayor estiramiento del músculo. En este trabajo, el músculo esquelético produce más tensión (fuerza) por la suma de los elementos activos y los pasivos.

Mediante la optimización de la sobrecarga excéntrica, también se incluyen ejercicios de Ciclo de Estiramiento-Acortamiento (CEA). Mediante estos equipos, el practicante puede realizar ejercicios explosivos, lo que favorece la velocidad y potencia con un único disco de inercia ligero o lograr alta resistencia mediante la adición de inercia (contrapesos).

El entrenamiento excéntrico fue excluido de los programas de entrenamiento años atrás, especialmente aquellos dirigidos al ámbito de la salud. Bien, es sabido que este tipo de trabajo produce un mayor daño e inflamación muscular en relación con el trabajo concéntrico (Wilmore y Costill, 2004). Ahora bien, desde hace años y tras investigaciones relevantes y revisiones realizadas (mencionamos Tous, 2010), este tipo de entrenamiento se está incorporando con éxito en programas de rendimiento deportivo, salud, prevención y rehabilitación de lesiones deportivas. Por tanto, es muy importante la valoración del profesional que realice este trabajo con sus deportistas y pacientes.

Entre los beneficios del uso del entrenamiento con resistencias inerciales destacamos:

  • Fortalecimiento excéntrico controlado.
  • Aumento de la fuerza y síntesis de proteínas miofibrilares.
  • Rehabilitación de tendinopatías.
  • Rehabilitación post-desgarro evitando fibrosis muscular.
  • Optimización en la recuperación de la fuerza luego de un período de inactividad física.
  • Entrenamiento muscular natural y dinámico, con variantes ilimitadas de resistencia.

 

 

El trabajo excéntrico produce un mayor daño e inflamación muscular (Wilmore y Costill, 2004).  Además, este tipo de daño es mayor cuando la contracción excéntrica se produce a una gran velocidad (Chapman y col., 2008).

Uno de los grandes avances en el entrenamiento de la fuerza ha sido la incorporación del trabajo excéntrico a la mayoría de los programas de entrenamiento (Tous, 2010). Así, este autor nos describe un mecanismo, denominado repeated bout effect, mediante el cual el trabajo excéntrico tendría un efecto protector a nivel del tejido conectivo, basándose en una serie de estudios (Clarkson y col., 1992; Friden y col., 1983; Hori y col., 2007; Hortobagyi y col., 1996).

Tous indica que tras una primera sesión de ejercicio excéntrico y después de una recuperación completa, la repetición de otra sesión del mismo ejercicio causa un daño muscular mínimo, repeated bout effect. De este modo el umbral de rotura del músculo aumenta así como la capacidad de absorber cargas, produciendo un efecto protector que lo hace menos vulnerable a las roturas. Por esta razón es que se propone al entrenamiento excéntrico como el principal trabajo en lo que se refiere a la prevención de lesiones.

En el campo de la rehabilitación el ejercicio excéntrico ha demostrado su eficacia. Muestra de ello es que el Squat declinado suele ser el principal ejercicio rehabilitador en el tratamiento de las tendinopatías patelares (Tous, 2010). (Romero-Rodríguez y col. 2011), indican la mejora en la clínica y la funcionalidad de este tipo de trabajo en pacientes diagnosticados con tendinitis rotuliana crónica, llegando a observar como respuesta a un programa de entrenamiento excéntrico con tecnología inercial mejoras tanto en la fuerza muscular como en la percepción subjetiva del dolor.

Los beneficios del trabajo excéntrico vienen dados por siguientes razones: (Soderman y col. 2001),

  • Un aumento de la fuerza de tensión tendinosa.
  • Efecto del estiramiento en el alargamiento de la unión músculo-tendinosa y en la reducción de la movilidad articular.
  • Alteración en la percepción del dolor proveniente del tendón.

Consideramos que no es sólo importante realizar una correcta rehabilitación sino que, después debe de seguir un trabajo que asegure una readaptación, primero al entrenamiento y después a la competición, y, finalmente, establecer una fase de entrenamiento de prevención específico de la lesión sufrida. Estas fases son muy importantes, ya que, la lesión previa se considera como un factor de riesgo de lesión (Romero, 2010).

El entrenamiento excéntrico mejora la prevención y el tratamiento de lesiones y a la vez mejora el rendimiento deportivo.

Además, al existir una especificidad en la adaptación del entrenamiento al tipo de contracción con la que se entrena (Higbie y col., 1996), es lógico pensar que todos aquellos deportes que implican carreras y recepciones de saltos, deben realizar este tipo de entrenamiento (al menos a nivel de músculos de contracción rápida, como es el caso de los isquiotibiales).

Es más, con la idea de realizar adaptaciones lo más específicas posibles, lo lógico sería realizar este tipo de entrenamiento con grandes demandas de fuerza y con altos niveles de velocidad, siendo el entrenamiento inercial el más efectivo. La aplicación de protocolos progresivos en fuerza y velocidad han resultado los más seguros y preventivos.